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martes, 31 de marzo de 2009

Basagoiti sigue creciendo

Hoy incluso aquellos que más desconfiaban de la capacidad del vasco están encantados con su trayectoria. No es para menos. Un acuerdo sobre la libertad de elección de la lengua en las escuelas y una presidenta popular para la cámara vasca confirman lo que ya dije desde este blog hace semanas: Que es el hombre del momento.

No oculta sus recelos ante el pacto con Patxi López, - que son los mismos que tuve yo en su día, y que sigo teniendo -, pero apuesta por la oportunidad de cambio en una sociedad que necesita urgentemente respirar el aire de la libertad y de la salud institucional y moral.

P.- ¿López es de fiar?

R.- Tengo mis dudas de que sea de fiar, pero hay que intentarlo. La situación es tan importante, tan histórica, que haremos todo lo posible para que salga bien. Sé perfectamente que nosotros no éramos la opción más deseable para el PSE, pero tenemos que darle una oportunidad al cambio.

P.- ¿Y es consciente de los riesgos de esta alianza con el PSE?

R.- Claro que lo soy, pero yo entré en política con el objetivo de conseguir vivir en paz y en libertad en esta parte de España y con el sueño de sustituir al PNV, que era un lastre. Y estamos a punto de abrir esa puerta. ¿Que luego esa puerta se abre y Patxi no es capaz de cerrarla bien? Es un riesgo que existe, pero si no te arriesgas nunca ganas.

El Mundo

Una salud moral cuya carencia es tan evidente en el País Vasco que ni los obispos escapan a ella. Unos señores cuya principal preocupación deberían ser las víctimas y que parecen haber perdido el norte sobre cuáles son las víctimas y cuáles no. Al menos eso parece a la vista de las palabras del Obispo de San Sebastián, Uriarte, quien ayer salió a expresar su cercanía con los familiares de los terroristas. Una cercanía que, en palabras de Ángeles Pedraza, vicepresidenta de la AVT, sólo expresa hacia los familiares de presos. (ABC).


lunes, 9 de marzo de 2009

Basagoiti: La revelación de la temporada

Antonio Basagoiti comenzó siendo un líder del PP vasco complicado y descafeinado. Complicado porque comenzó su andadura al frente del PP vasco en las difíciles circunstancias que supusieron la marcha de María Sangil. Descafeinado, porque sus primeras declaraciones eran vaivenes constantes entre su afán por marcar diferencias de estilo y su afán por consolidarse como un hombre duro y con personalidad, que no tenía nada que envidiar en claridad de ideas a su predecesora, María Sangil.

Pero Basagoiti ha crecido en unos meses lo que la mayoría de los políticos no logran en toda una vida de poltrona.

Hay que reconocerle a Basagoiti el mérito de hacer una campaña sin tiempo ni para organizarla ni para apenas tomar las riendas de su equipo. Y hay que reconocerle el mérito de haber intentado hacerse con el control de ambos desde el principio, sin declaraciones fuera de tono, pero sin renunciar a hablar en ningún momento.

Ha cometido errores, por supuesto. Como el ofrecimiento de los votos al adversario antes de tenerlos. En mi opinión, eso desmoviliza al votante potencial. Pero incluso esas actuaciones, en la situación excepcional del País Vasco, no se pueden medir con la misma vara que en otros sitios donde disfrutamos de una normalidad institucional y social que nada tiene que ver con las Vascongadas.

Sin embargo, Basagoiti consiguió al final unos resultados muy dignos.

Algunos los comparan con los obtenidos por Sangil, pero lo hacen muy injustamente.

Sangil es una gran señora de la política. Una mujer de armas tomar, fuerte, dura, y con firmes convicciones, que lo dio todo por sus ideas. Se volcó en unas circunstancias muy difíciles y lo hizo lo mejor que supo; pero perdió 5 escaños en el camino. En 4 años, perdió 5 escaños.

Basagoiti, aunque no era nuevo en el País Vasco, no fue ni candidato hasta unos meses antes de las elecciones. No consiguió mantener el resultado de Sangil pero, a pesar de su inmadurez política inicial, el poco margen de tiempo para asentar su propio discurso, y la oposición mediática de quienes se supone que podrían haberlo ayudado - pidiendo incluso el voto para otra formación (y que desde luego, sí ayudaron a Sangil todo lo que pudieron)-, su resultado ha sido un leve descenso que nada tiene que ver con el descalabro de Sangil en las anteriores elecciones después de 4 años para enfrentarse a los comicios.

Con todo, no me gustaría que de aquí quedase la idea de que Basagoiti sirve y Sangil no. Primero porque creo que sería cometer una injusticia manifiesta contra María Sangil, quien ha demostrado su entrega y su valía durante años. Y, segundo, porque es fundamental que quede claro que cada elección tiene sus circunstancias y que resulta completamente fuera de lugar intentar hacer un análisis de la validez de los candidatos sin tener en consideración todos los elementos que concurren en cada caso.

Por otra parte, yo no creo especialmente en los personalismos. Creo que un líder fuerte, como fue en su momento Aznar, hace mucho por una causa; pero no lo es todo. Para ganar unas elecciones hace falta jugar acertadamente con muchos otros factores y, en el caso del País Vasco, parece claro que al PP aún le falta por encontrar su camino. Puede ser que algún día lo anduviese rondando, pero está claro que hoy está alejado de él, y que, desde hace algún tiempo no ha sabido reencauzar el debate como debería, o no ha podido. Pero, ahora mismo, con un Basagoiti fuerte, que está demostrando unas dotes para navegar entre corrientes tan turbulentas como las que actualmente circulan por el País Vasco, la esperanza de la recuperación se vislumbra en el medio plazo. Y yo creo que sería una injusticia no reconocérselo.

Otra cosa es lo que haga andando el tiempo. Por supuesto, conseguir que no se repita la caída libre el PP de los anteriores comicios (con todas las circunstancias que concurrieron que, desde luego no le ayudaron nada), hacer unas declaraciones bien hechas en la ETB, o demostrar prudencia y sensatez en las actuales circunstancias post-electorales son puntos a su favor; pero con eso no basta. Ahora tendrá que demostrar que además de su carita de no haber roto un plato en su vida, hay en él más pasta que la que sujeta sus lentes. Pasta de político de altura de miras, y un buen estratega porque, al margen del fútil debate sobre los personalismos, hay una evidencia clara en esta historia: Algo ha cambiado en el País Vasco. El notable aumento de votos del PSOE indica que hay una parte creciente de la población que no quiere más nacionalismo, sino menos. Y esta idea, por sí sola, vale que todo el programa de acción del PP vasco deba verse condicionado por ella.

Artículos relacionados: El pacto trampa, La estrategia del PP en el País Vasco

viernes, 6 de marzo de 2009

El pacto trampa

La escena de los nuevos enfrentamientos PP-PSOE se está desarrollando en estos momentos en el plató del País Vasco. Un PSE presidido por Pachi López, que ya ha demostrado que lo que yo dije anteriormente es rigurosamente cierto al reunirse en primera instancia con el PNV, ha ofrecido un pacto de gobierno al PP en temas fundamentales para que Pachi sea investido Presidente de la C.A. Vasca.

Mal hará el Partido Popular en aceptar dicho acuerdo. Apelarán al sentido del deber, a la oportunidad histórica que se presenta (y que de hecho es) y aceptarán; pero será un error.

El PSE ya está trazando su hoja de ruta ahora mismo. Un pacto forzado por la imposibilidad de gobernar con los nacionalistas ante un Ibarretxe que se resiste a abandonar el barco y un PNV que no puede forzar la dimisión de quien ha conseguido en términos de escaños mejores resultados que en los anteriores comicios. Un pacto forzado por no poder pactar con los que antes gobernaban en coalición con quienes ahora no se han podido presentar a las elecciones.

La hoja de ruta socialista consiste en señalar la radicalidad del PP en su oposición al PSE y abonar el camino para echarle la culpa de cualquier falta de entendimiento posterior.

¿Qué hará depués el PP si acepta el pacto? Cuando Patxi López vuelva a reunirse con el Otegui de turno, ¿qué hará? ¿Y qué hará el PP si Patxi López empieza a hablar de nuevo de consultas populares o similares? ¿Qué hará? ¿Decir que no pueden apoyar eso? ¿Hacer de blanco para todas las iras y críticas de nacionalistas y socialistas? No parece probable un cambio de política de la noche a la mañana. Y Patxi López tampoco puede negar el programa con el que se ha presentado sin desatar los ataques de los suyos, para lo que usaría al PP como chivo expiatorio y reforzaría el apoyo entre sus bases sin más que hacer ver que se siente atado por las circunstancias.

¿Y si el PP se distancia de Pachi López? Será entonces el PP el que cargue con las culpas, el que desastibilizará esa oportunidad histórica. ¿Y si no lo hace? ¿Qué pensarán entonces los que desean un PP firme que defienda su programa?

Ese camino es muy pedregoso y está lleno de agujeros profundos donde caer.

El PP debería dar, tal como ya dije, su apoyo a la investidura y exigir las menos condiciones posibles, para inmediatamente salir corriendo del lado de Patxi López, marcar las distancias y dejar bien claro que sólo es un pacto obligado por las circunstancias y que no están para nada por la labor de confundirse con el paisaje. Lo que, además de ser coherente con lo que ha venido defendiendo todos estos años, sería lo más inteligente de cara a poder hacer un ejercicio de oposición que en algún momento querrá hacer si es que tiene la intención de intentar ganar en el País Vasco alguna vez.


miércoles, 4 de marzo de 2009

Rajoy crece mientras los nacionalismos se tambalean


Mientras el PNV anda ladrando por las esquinas como un perro sarnoso, demostrando las altas temperaturas de su fiebre de poder y el BNG se encuentra en pleno revulsivo ante la debacle de las pasadas elecciones gallegas con un Beiras (anterior portavoz del BNG) que pide las cabezas de toda la cúpula del partido, el PP de Rajoy se siente fuerte y parece coger un renovado impulso presionando al voto tradiconal del partido que a estas horas aún no se hayan convencido del liderazgo de Mariano para llevar a La Moncloa el logotipo de la gaviota (que según escuché en cierta ocasión decir es realmente un albatros).

La Secretaria General del PP, María Dolores de Cospedal, ha pegado el pistoletazo de salida para la cuenta atrás de las generales anunciando que si el PP gana las elecciones europeas presionarán para adelantar las elecciones generales.

Es una apuesta arriesgada, en la que ya fracasó Zaplana, cuando en 2004 anunciaba que Zapatero no terminaría la legislatura y en 2008 todo el equipo del Partido Popular tuvo que ver como no sólo sí había concluido la legislatura sino que había, además, absorbido todos los votos a la izquierda del PSOE consolidándolo como una fuerza política todavía más poderosa que antes; pero que cuenta ahora con un probable nuevo panorama mejorado en el que los nacionalismos le darían la espalda a Zapatero.

Pero es una apuesta fuerte, que tiene por objeto reafirmar el liderazgo de Rajoy tanto fuera del partido, como dentro. Fuera, ante los socialistas y nacionalistas con la clara finalidad de atacar la moral del adversario aprovechando las dudas e incertidumbres que los malos resultados han generado en el seno de los respectivos partidos. Dentro, reavivando los ánimos de los que ya han votado para que no se extienda la confianza ante este primer éxito, animando al voto a los indecisos, y reteniendo el voto de aquellos que estaban dispuestos a castigar a Rajoy a través de Mayor Oreja, extraña estrategia que consiste en castigar al "PP de siempre" que representa Mayor Oreja, con el supuesto fin de castigar al "nuevo PP". La verdad... Como para no gritar aquello de ¡están locos estos romanos!


martes, 3 de marzo de 2009

Patxi al PNV: El país no es suyo, si no gobiernan no pasa nada.


Los nacionalistas andan descompuestos y a Pachi López le falta arrojo. Así va España.

Los nacionalistas más que descompuestos están en plena diarrea verbal. Todo lo que no sea que el PNV sea la religión de las Vascongadas, les produce dolor de barriga y fiebres tifoideas o de cualquier otro tipo. Están rabiosos, y se les nota. Y, todo sea dicho de paso, yo me alegro. Pero no haríamos mal en olvidar que el PNV ha sido la fuerza más votada y, aunque aquí todo el mundo hace los pactos que sean y se saltan ese detalle a la torera, eso quiere decir algo, y quiere decir que según la ideología la proporción de vascos más amplia está con el PNV.

Por su parte, Pachi ha querido dar un golpe en la mesa y presumir de ser la reinona del baile; pero nada más, porque si realmente quisiera ser el presidente vasco del cambio no eran necesarios ni el manotazo en la mesa ni los días de suspense. Tan sólo una llamada y el incondicional apoyo de Basagoiti bastaría para hacerle un hueco en los libros de historia. Pero la llamada, si es que se ha producido, no ha satisfecho el ego de Pachi López, que necesitaba sentirse importante ladrando un poco contra los nacionalistas.

Hacia donde va el País Vasco es hacia una de las etapas más oscuras de toda la democracia. Lo que ha comenzado siendo una promesa de luz en medio de la negrura nacionalista-independentista, con la desaparición de ETA y de sus votos de las instituciones y, por tanto, tan sólo teniendo cabida los demócratas; va camino de convertirse, por el ejercicio de vanidad de un Pachi López más nadie que nunca, en una etapa de inestabilidad política, institucional y social. No hay que olvidar los 30 escaños del PNV, que se pueden puntear por arte de un pacto de constitucionalistas, pero que no se pueden ignorar y mucho menos pretender doblegar. Porque, ¿acaso mejoraría mucho la situación en las Vascongadas si ahora pasásemos a violar el principio de representatividad institucional básico de cualquier democracia? Porque ya me dirán si ahora sería de recibo un presidente socialista y una vicepresidencia nacionalista con el resultado actual...

Pachi López debería decidirse de dejar su estrechez de miras y sus remilgos a un lado, y convertirse realmente en un presidente de cambios y oportunidades en las Vascongadas. Debería llamar a Basagoiti, ofrecerle la vicepresidencia y gobernar conjuntamente. Sin remilgos ni titubeos. Pero me temo que no lo hará. Quiere gobernar en solitario, como si esos 30 escaños del PNV fueran despreciables y se pudiera. Porque en el fondo él , me temo y ojalá me equivoque, es otro político mesiánico que cree que puede hacer algo no demasiado distinto de lo que ha intentado el PNV durante estas décadas, pero mejor hecho.

jueves, 26 de febrero de 2009

El héroe de Lazkao

No voy a decir nada más de todo cuanto se ha dicho ya a estas horas sobre este tema. Simplemente, manifestar mi orgullo de que en el PP haya gente buena como Basagoiti al que le ha faltado tiempo de poner a su disposición los servicios jurídicos del PP vasco. Pero no sólo Basagoiti, otros también se han ofrecido para ayudar al valiente de Lazkao. Y es una satisfacción para mí, como español que ante la necesidad y las injusticias haya quien esté dispuesto a apoyar al débil y al indefenso.

Y aunque, por supuesto, no apoyo ningún tipo de violencia, y no puedo, moralmente, animar a que la gente se tome la justicia por su mano, porque supondría entrar en un camino muy peligroso de difícil salida; no puedo más que decir que me siento orgulloso al saber que aún queda gente buena, gente honrada y sin tantas dobleces como estamos acostumbrados a ver. Gente decente, que va de frente y es capaz de tener una reacción espontánea en este mundo de tantos cálculos.

No actuó bien según la ley ni la moral cristiana de poner la otra mejilla ante la bofetada, pero no hay hombre o mujer de bien que no haya sentido que ese mazo estaba descargando su frustración y su rabia; que esa persona estaba haciendo lo que el cuerpo y el alma le han pedido hacer tantas veces... No hay persona bien hoy en España (y en cualquier lugar del mundo donde conozcan la situación de opresión y terror que se vive en las Vascongadas) que no sienta que los sentimientos de este hombre son los suyos. No la hay.

Como no, a Ibarreche le ha faltado tiempo de dejar bien clara su postura. Postura que se ha visto respaldada por el alcalde (del PNV) Patxi Albisu quien animó a los responsables de la herriko-taberna a denunciar los hechos. Mientras, los responsables del bar subrayaban también que "nunca ha habido ningún problema en el pueblo". NOOOOOOOOOOOO. Ninguno, sólo acababan de poner una bomba....

En fin. Y esto es todo. Porque ahora a este buen hombre, cuyas primeras palabras fueron para sus padres aún mientras lo estaba deteniendo, ha tenido que emigrar de su tierra porque una gentuza que se llama ETA y unos cuantos miserables que de una forma u otra la apoyan, excusan, etc., campan a sus anchas.