sábado, 16 de agosto de 2008

Educación y Libertad

El objeto de la educación es formar seres aptos para gobernarse a sí mismos, y no para ser gobernados por los demás.
(Herbert Spencer)

jueves, 14 de agosto de 2008

El liberal: Ese ser antisocial.

Ayer, no hacía mal tiempo por la noche, salí a dar paseo y tomar algo con un par de amigos. Una conversación que se inició con los Juegos Olímpicos y terminó con la ex de no sé qué famosete atravesó transversal y colateralmente una pluralidad de temas tal que en cuestión de dos horas dejó comentarios sobre las bombillas del ministro cuota, la ineptitud de Solbes, algo sobre que el fin del mundo puede ser cualquier día a parti del 10 de septiembre y no sé cuantos comentarios más o menos divertidos sobre un montón de anécdotas personales, familiares y laborales. En fin, lo típico, imagino.

Pero me dejó pensativo un comentario que hizo uno de mis amigos. El comentario vendría a decir algo así como que los que se pasan el día proclamando su liberalismo parecían una especie de casta de tipos antisociales. Más o menos literalmente dijo que parecía que para ser liberal bastaba con considerarse por encima del resto de los mortales y despreciarlos todo lo posible.

Discrepé. Intenté explicarle que ser liberal no es en absoluto ser contrario a la creencia de la necesidad del hombre de vivir en sociedad. Una cosa y la otra no son incompatibles.

No me creyó, y el argumento que dio es que entonces cómo estar en contra de los derechos sociales...

Uno de los mayore pensadores de la Historia, liberal, un liberal clásico y rotundo, sin titubeos ni dudas sobre su posicionamiento intelectual fue Charles Louis de Secondat, Señor de la Brède y Barón de Montesquieu. Más conocido por el título de su baronía, Montesquieu en la línea de Locke defiende la separación de poderes y, sobre todo, consagra la LEY como orden supremo de una sociedad. Su obra "Defensa del Espíritu de las Leyes" es una obra maestra de la filosofía que trata sobre estas cuestiones.

Pero para mi gusto, de entre sus obras, hay una "menor" en comparación con su monumental "Defensa del Espíritu de las Leyes" que merece un hueco en cualquier librería porque traza en ella las ideas principales de su pensamiento y lo hace de un modo más breve, sencillo e infinitamente más ameno. Estoy hablando de las "Cartas Persas".

En ella, el pensador francés escribe:

Je n'ai jamais ouï parier du droit public qu'on n'ait commencé par rechercher soigneusement quelle est l'origine des sociétés, ce qui me paraît ridicule. Si les hommes n'en formaient point, s'ils se quittaient et se fuyaient les uns les autres, il faudrait en demander la raison, et chercher pourquoi ils se tiennent séparés. Mais ils naissent tous liés les uns aux autres; un fils est né auprès de son père, et il s'y tient: voilà la société, et la cause de la société.

Carta XCIV


Es decir, discutir sobre el origen de la sociedad es una pérdida de tiempo (es ridículo), pues el origen de la misma es que un hijo nace al lado de su padre y se queda con él: Ese es el origen de la sociedad.

Así de firme y taxativo se muestra Montesquieu.

Quien, en cambio, en el resto de la carta critica el llamado "derecho público" pues lo considera un pretexto de los príncipes para violar la ley según sus antojos.

Así pues, en una sóla carta se compatibiliza la pertenencia a la sociedad y la crítica al "derecho público" que permite cometer excesos.

El tema da para mucho más, pero como no tengo tiempo no me extenderé.

Dejo enlazado el artículo del otro día: La Verdad Os Hará Libres, que también tiene que ver con esto.

miércoles, 13 de agosto de 2008

La civilización sólo se aguanta si...


La civilización no dura porque a los hombres sólo les interesan los resultados de la misma: los anestésicos, los automóviles, la radio. Pero nada de lo que da la civilización es el fruto natural de un árbol endémico. Todo es resultado de un esfuerzo. Sólo se aguanta una civilización si muchos aportan su colaboración al esfuerzo. Si todos prefieren gozar el fruto, la civilización se hunde.

(José Ortega y Gasset)

martes, 12 de agosto de 2008

Una de encuestas, marchandoooo!!!!!

Llevo siguiendo varios días los resultados de esas encuestas que está realizando El Mundo bajo el pomposo nombre de "Chequeo a 30 años de Democracia". Los resultados arrojados han sido de lo más variopintos, pero nada soprendentes.

Por poner sólo un ejemplo del color de estos chequeos podemos poner un ejemplo sencillo:

Tomemos las preguntas sobre la disposición del gobierno a hacer concesiones políticas a ETA. ¿Quién estaba más dispuesto a hacer concesiones política a ETA? Según esta respuesta:
46.5% Zapatero.
11,7% Aznar
Claro que esta respuesta no parece importar mucho si tomamos en consideración la siguiente:
¿Debe revocarse el consentimiento del Congreso a negociar con ETA?

Prácticamente al 50% responde la población encuestada que sí y que no.

Y al mismo tiempo el Gobierno NO debe negociar políticamente con ETA casi un 83% (entre los que suman que NUNCA y lo que admitirían algunos acuerdos para que ETA deje las armas sin pasar por las negociaciones políticas).

Es decir, que Aznar no estaba dispuesto a hacer concesiones políticas a ETA, pero en cambio no está nada claro que deba de revocarse la autorización del Congreso ...

Pero si incongruencias como estas aparecen por todos los temas que se cojan (y ya no digamos si interpolamos los temas entre sí), lo de hoy es que es de chiste de morirse en el sillón entre carcajadas. Así que agárrense y tengan cuidado con su corazón que el infarto puede ser de los gordos....

El tema es el siguiente: El 81% según el "chequeo a la democracia" realizado por El Mundo está en contra de la intervención en Irak decidida por Aznar. El 93.9% de los que estaba en contra de esa decisión votaron al PSOE.

Es decir, que el 76% (0.81*0.939*100) de los votos del 2004 fueron al PSOE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Dado que al PSOE le correspondió el 42.64% de los votos, cabe preguntarse si es que la gente que ha contestado a las preguntas de ese "chequeo a 30 años de democracia" es que realmente se lo está tomando a pitorreo o es que lo están haciendo becarios que no tienen ni idea de cómo preparar una muestra o qué diablos pasa.

Lo que sí es evidente, es que más que un chequeo a la democracia es un chequeo a la memocracia... Pero a la MEMOCRACIA, con mayúsculas, vamos.

En un magnífico artículo, como los que acostumbra Batiburrillo, nos recuerda que hay deportes alternativos a los olímpicos oficiales que se pueden practicar y hasta en algunos casos es recomendable practicarlos con esmero: La siesta. Si se me permite, yo creo que la siesta ya la practicamos bastante en España, modalidad "siesta neuronal", que es lo que hay que practicar y con esmero para que haya quien se trague tantas "sesudas" encuestas.

Fuentes: Irak, Otros datos del Chequeo

lunes, 11 de agosto de 2008

¡Somos Ricos!... Opps, pos no...

Perdonen ustedes. Es que me he dejado llevar por la emoción...

Fue al abrir la prensa matutina... Concretamente en PD. Comencé leyendo el titular: "El Gobierno ZP ha gastado en seis meses el 76,6% del Fondo" y me emocioné. De verdad, me emocioné. Pensé: ¡Caramba, ya hemos superado la crisis! El Gobierno se ha gastado el 76.6% de un fondo... Nos sobra el dinero... Y en sólo 6 meses... Eso es porque piensa que el fondo ese no es importante, que nos sobra el dinero, y que empezará a llover del cielo...

¡Pero no! Una vez pasada la primera impresión seguí leyendo el resto del titular: "de Contingencia para 2008".... Esto... Eh....

O sea, que el titular completo es: "El Gobierno ZP ha gastado en seis meses el 76,6% del Fondo de Contingencia para 2008".

Parece más bien que en vez de ser ricos nos estamos quedando sin un euro...

El Fondo de Contingencia es una cierta suma de dinero que se fija en los Presupuestos Generales del Estado de cada año con la finalidad de afrontar posibles situaciones imprevistas e imprevisibles que puden poner en peligro los resultados del programa de gastos e ingresos del Estado.

domingo, 10 de agosto de 2008

La medida de las cosas

Cuando al hombre se le pone como medida de todas las cosas, se le convierte en esclavo de su propia finitud.

(Juan Pablo II)

El IPC Real ya llega al 9.64%


Hemos realizado los cálculos basandonos en productos que son de consumo habitual y en la mayoría de casos básicos e indispensables (pan, leche, electricidad, combustible...) y descartando la mayoria de los que actualmente se usan para el cálculo oficial, entre los descartados por ejemplo, el precio de las flores ,operaciones de cirugia estética, joyas, o el servicio doméstico, que entendemos no suponen un gasto ni cotidiano ni necesario para la mayoría de familias.
Con esta premisa IPCreal realiza sus propios cálculos del que consideran el verdadero IPC español y frente al 5% del valor del IPC oficial, el IPC Productos Básicos resulta del 9.64% - casi el doble - según los cálculos realizados por la citada página.

La ONU dice que eso de intervenir está muy feo

Dicen las malas lenguas que una intervención sin el respaldo de la ONU es ilegal de la muerte, o sea, pero ilegal, ilegal, ¿eh? Si la ONU dice nones pues es que nones que para algo lo dice la ONU. Que viene siendo como el que no da una limosna a un pobre porque a saber en qué se lo gasta, no ayuda en su parroquia porque no tiene tiempo pero te lo juro, de veras, de veras, te lo juro, a mí los pobres me dan tanta pena... ¡Y mañana tener que elegir entre Gucci o Prada!

La hiprogresía, ya saben, esa tribu urbana y, ceteris paribus o no, siempre cateta, que se forma en los albores de la adolescencia cuando descubren que cualquier "causa" es mejor que ir a clase y que ya en su madurez siempre tienen una moral superior a los demás, hagan lo que hagan siempre está mejor hecho y es por una causa más noble que cualquier cosa que haga cualquiera ajeno a su tribu. Vamos, una tribu de desvergonzados, con un mal fondo que lo flipas... Sostiene - un día sí y otro no (según les vaya, ya les he explicado cuáles son sus profundas convicciones morales) que si la ONU no autoriza una intervención militar entonces ésta es que no puede ser porque no puede ser y nada más. Vamos, que el Consejo de Seguridad - más bien de INseguridad, digo, por lo que les cuesta decidirse a hacer algo - viene siendo algo así como el Vaticano versión laica, un sitio para condenar las guerras, que como es laico y no tiene que acatar el 5º Mandamiento, puede, tan sólo puede, que llegue a autorizar alguna intervención después de que hayan producido ya miles, decenas de miles, cientos de miles o millones de muertes... Vamos, que intervenir está muy mal visto, pero ver cómo gente indefensa es masacrada después de todo... No es tan terrible. Al fin y al cabo, si lo echan por la tele... ¿Quién no ha visto cosas peores en cualquier peli o en un videojuego?

Pero como yo no pertenezco a esa tribu de catetos malintencionados, de gente sin principios que lo mismo un día te dicen que un iraquí es lo mismo que un español que al día siguiente te esgrimen que si alguien quiere ir a la guerra - que allí se muere y tal - que vaya él y no mande a sus hijos (con lo cual debe de ser que la vida de los españoles en ese momento tienen un valor mayor que la de los iraquíes); que lo mismo un día sostienen que sin el respaldo de la ONU no se puede actuar que sí apoyan al siguiente una intervención sin dicho respaldo (en función de si quien la ha apoyado es de su tribu o no). Como yo no pertenezco a esa tribu, digo, y yo sí tengo unas convicciones y hasta cierta capacidad para la persistencia en la defensa de las mismas, sigo diciendo lo mismo que dije cuando fue la guerra de Irak, cuando fue la del Golfo, cuando fue la de Kosovo y lo que he dicho siempre: QUE DESMANTELEN LA ONU DE UNA VEZ. Ese dinero que nos ahorraríamos al menos.

sábado, 9 de agosto de 2008

Justicia y Ley

Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa.

(Montesquieu)

jueves, 7 de agosto de 2008

Embryo: A Defense of Human Life


Embryo: A Defense of Human Life, escrito por Christopher Tollefsen y Robert P. George.

Christopher Tollefsen es profesor de filosofía.

Robert. P. George trabajó en la Comisión de Derecho Civiles de EE.UU. y fue académico de la Corte Suprema de los Estados Unidos y actualmente es miembro del Consejo de Bioética del Presidente de EE.UU y miembro del Consejo de Relaciones Exteriores. Es uno de los padres de la "Nueva Teoría de Derecho Natural".


"Embryo: A Defense of Human Life" es un libro lleno de argumentos en contra del uso inhumano de embriones. El libro pretende dejar al margen las cuestiones religiosas y ahondar en aquellas de índole científica y filosófica sobre las que construye un argumentario bastante sólido.

Este no es un libro dirigido a sectarios. Es un libro dirigido a personas con mentalidad abierta y predispuesta al análisis crítico de sus posicionamientos. Para aquellos que estén convencidos de que determinadas técnicas son contraproducentes desde un punto de vista religioso quizás pueda aportar cierta satisfacción de ver ampliado el círculo de sus motivos, pero poco más. Aquellos a los que su sectarismo predisponga en contra, probablemente rechazarán la idea de coger entre sus manos un libro como este. ¡No digamos leerlo!

El libro comienza contando la historia de un chico llamado Noah, nacido en enero de 2007. Fue rescatado, junto con otros embriones congelados, del desastre que sacudió Nueva Orleans en 2005. Se salvó la vida de Noah –una vida humana–, apuntaban George y Tollefsen, la misma vida que más tarde fue implantada en un útero y posteriormente nació.

El libro sostiene que hay tres puntos clave a tener en cuenta cuando se considera el estatus humano del embrión:

— Es distinto de cualquier otra célula de la madre o del padre.

— En su componente genético, es humano.

— Es un organismo completo, aunque inmaduro, y a no ser que la enfermedad o la violencia se lo impidan, se desarrollará hasta su etapa madura de ser humano.

Por consiguiente, destruir embriones humanos, incluso en una etapa temprana, para obtener células madre para investigación, es dar licencia para matar a cierta clase de seres humanos en beneficio de otros.

Oponerse a la destrucción de vida humana en sus etapas iniciales no tiene que ver con principios religiosos, ni con creer que la vida está revestida de un alma, añade el libro.

"Para ser un organismo humano", escriben, "una entidad debe poseer un programa de desarrollo (incluyendo tanto su ADN como sus factores epigenéticos) orientada hacia el desarrollo de un cerebro y sistema nervioso central." Dicho programa comienza en la concepción, por lo que ahí nace la persona.

(New York Times)

La razón filosófica es suficiente para guiarnos en la determinación de lo que es lícito hacer con los embriones humanos. En este sentido, defender los derechos del embrión es igual que defender a la gente contra la discriminación injusta, sostienen George y Tollefsen.

Por tanto, si un científico busca una cura para alguna enfermedad, pero el método utilizado destruye deliberadamente una vida humana, su acción no es lícita.

Uno de los capítulos del libro trata la objeción de que, aunque un embrión pueda ser humano, no es una persona y no tiene la misma dignidad y derechos. George y Tollefsen replican que tal punto de vista cae en el error de considerar que unos seres humanos son inferiores a los demás sobre la base de sus características accidentales.

Por tanto, debemos darnos cuenta de que una diferencia cuantitativa de capacidades no es el criterio correcto para determinar los derechos, puesto que sólo es una diferencia de grado. La verdadera diferencia está entre los seres humanos y los demás animales no humanos, una diferencia radical. Así, el embrión es un adulto en potencia en el mismo sentido en que lo son los bebés, los niños y los adolescentes.

Otro argumento falaz, dice el libro, es el que sostiene que los embriones no merecen un estatus moral pleno porque un alto porcentaje de ellos no logran implantarse en el vientre materno o mueren por aborto espontáneo.

La falsedad de este razonamiento es también evidente, apuntan George y Tollefsen, cuando se considera que, históricamente, la mortalidad infantil ha sido muy alta. En tal situación, el hecho de que muchos bebés mueran no vuelve ético el que se les quite la vida en beneficio de otros.

El libro va planteando así una serie de líneas de razonamiento de uso común entre los defensores del uso de embriones y respondiendo con argumentos científicos y filosóficos a las distintas cuestiones.

De una forma u otra, el argumento que subyace detrás de todas ellas es que “los seres humanos tienen un derecho moral a que no se les dé muerte de forma intencionada en beneficio de otros”.

Más información en: COPE.

El extracto del New York Times se corresponde con un artículo crítico con el libro.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Sociedades florecientes

"No puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados."

(Adam Smith)

domingo, 3 de agosto de 2008

Los carteles en español, por favor

Según revela EL Mundo en una reciente encuesta un 70% de los ciudadanos piden que los carteles de las vías públicas se pongan en dos idiomas.

Yo estoy en contra de esa medida. Y voy a explicar porqué.

En primer lugar, los carteles deberían de rotularse exclusivamente en español. ¿Por qué? ¿Por el Estado opresor y todo eso? Pues no. Muy sencillo: Porque el español lo entendemos (o deberíamos) todos los españoles, y por una simple razón de educación y comodidad, es más fácil sentirse cómodo en un sitio donde los carteles estén en un idioma conocido que no en otro que no lo sea; aunque, incluso a veces, se pueda entender igualmente el cartel, pero da sensación de incomodidad, de extrañeza, de exclusión.

Estas sensaciones, al volante, por ejemplo, puede derivar en inseguridad y hasta podría aumentar el número de accidentes, pues al no estar en un idioma conocido le obliga al conductor a tener que estar más atento a los carteles e indicaciones y dispersar su atención del tráfico.

¿Y por qué no en dos idiomas? Pues por una razón similar. Para no distraer al conductor.

Yo soy claramente partidario de que las señales cuantas menos, mejor. Más señales es más dispersión de la atención. Cuantas menos haya reclamando nuestra atención más nos podremos concentrar en la conducción y el tráfico; y, por esa misma razón, es mejor un único idioma en letras grandes que carteles bilingües, que requieren más atención.

Los carteles en español, por favor.