martes, 6 de febrero de 2007

La vergüenza de los progresistas de pacotilla.

Tras el éxito de la multitudinaria manifestación del sábado donde gente de distintos colores políticos nos unimos - millón y medio de personas - para reivindicar el no a la negociación, no a la rendición frente a ETA. El PSOE en un arranque muy propio de sí mismo ha arremetido contra lo que ha podido. Es decir, de frente contra la gente que allí nos congregamos. El piropo, el de siempre, en una de sus múltiples variantes: "facha". ¡Qué va a ser eso de usar el himno nacional!

No siento en asboluto pesar alguno de comunicarles a los señores estos del PSOE que el Himno de España es propiedad de todos los españoles y dado que los que allí nos congregamos quisimos escuchar íntegramente el Himno de España pues lo escuchamos. Con respeto, con cariño y con
emoción. Porque lo que algunos intentan vender es España y nosotros queremos a España tal como es.

Al PSOE no le ha molestado que el PP se apropie del Himno de España, por la sencilla razón de que en primer lugar quien convocó y organizó el acto no fue el PP sino el Foro de Ermua y por tanto la acusación misma carece de sentido alguno. Y en segundo lugar, porque no le preocupa la propiedad de algo que no siente como suyo y que tan sólo le molesta. Lo que le ha molestado, de hecho, al PSOE es que se interprete. No quiere oírlo. Le molesta España, le molesta la Constitución y le molesta cualquier símbolo que recuerde que España es, España existe.

Hoy, en ABC, Mikel Buesa habla sobre todo este asunto y lo dice alto y claro:

"Una reacción así no me la esperaba, pero tampoco me sorprende, porque soy conocedor de la vergüenza que sienten estos progresistas de pacotilla a la hora de utilizar los símbolos nacionales.[...]"

Así mismo, cuando le preguntan por las acusaciones basadas en argumentos legales, sin ambigüedades contesta:

"Me ha sorprendido extradordinariamente que estas dos personas, que son catedráticos de Derecho, hayan hablado de «uso ilegítimo» de los símbolos y se hayan remitido para ello al Decreto de 1997 que regula su uso. Sólo caben dos opciones: que no se hayan leído jamás ese texto o que su cátedra les haya tocado en una rifa.[...]"

La entrevista completa en ABC.