miércoles, 9 de julio de 2008

El ácido bórico


La noticia de estos días, la que desmonta la conspiranoia de algunos, es la absolución de los mandos policiales del caso del ácido bórico.

Sobre el particular diré que a mí que se absuelva a los inocentes me parece fenomenal. La pesadilla de pasar por un proceso judicial, el verse sometido a un juicio y excrutinio público tiene que ser muy duro de sobrellevar. Me alegro, de verdad. Siempre me alegro de que los inocentes salgan absueltos, igual que me alegro cuando se condenan a los culpables; pero, que un Tribunal reconozca que alguien no ha actuado con rigor en el ejercicio de sus funciones y salga absuelto de un juicio cuando menos es chocante... ¿Sin multa ni nada?

No diré nada sobre lo que procede o no en relación a la aplicación de las leyes. Sobre eso doy por hecho que los miembros del Tribunal saben del tema bastante más que yo. Pero lo que digo es que cuando menos pone de manifiesto que algo funciona mal en este país.

Veamos el meollo de la cuestión:

La Sala estima acreditado que los acusados -el comisario Santano; su número dos, Pedro Mélida; el jefe de la unidad central de análisis, José Andradas, y el responsable del laboratorio químico, Francisco Ramírez, que se enfrentaban a una petición de seis años de prisión- conocieron y aceptaron las alteraciones del informe de Escribano realizadas materialmente por Ramírez y que afectaron tanto al contenido del documento remitido al juez del 11-M, como al sobre que contenía los análisis y al libro-registro de muestras.

De todas esas alteraciones, el Tribunal considera "problemático" que Ramírez afirmara en el nuevo informe que él se había hecho cargo de las muestras y había realizado los análisis, "cuando no fue así".

"Llama enormemente la atención, incluso puede calificarse de sorprendente, que por altos cargos de una Comisaría General de Policía, para dar una respuesta científica a una petición de análisis, se opte por una solución tan inadecuada e incorrecta", dice el Tribunal, que destaca que rectificar con tipex el libro-registro de muestras para que figuraba el nombre de Ramírez en lugar de Escribano es "inadecuado e impropio de cualquier organismo oficial, cualquier que fuera la importancia o relevancia de ese libro, pues no parece dudoso que podía incidir sobre el control de la cadena de custodia". Pero la Sala no ve intención falsaria "al ser la técnica común de corrección que se utilizaba".


Es decir, que está probado que manipularon un informe, que está probado que quien firmó el informe final no lo realizó y está probado que se ha rectificado con tipex el libro-registro de muestras, y este hecho incluso podría incidir sobre el control de la cadena custodia pero, OJO AL DATO, la Sala con todos estos hecho no ve intención falsaria. ¿Y el argumento para afirmar que no la hay? Que es una técnica común de corrección.

Y ahora digo yo, ¿y si es una técnica común de corrección quién me asegura el más mínimo rigor en el proceso judicial del 11-M? ¿Cada vez que un informe no recogía lo que los mandos querían que recogiese fue tipexizado?

Yo creía, y lo digo sin ninguna ironía y sin ninguna intención de ofender a nadie ni menoscabar su honor, ni nada de nada, simple y llanamente, yo creía que la policía estaba para investigar hechos, detener sospechosos y ponerlos a disposición judicial. Creía, en mi inocencia y/o ignorancia tal vez, que la valoración sobre la importancia de los hechos hallados correspondía a los tribunales.

Yo no digo que el perito actuase bien o mal al introducir sus observaciones, aunque en sí mismo tampoco creo que acompañar unas observaciones personales a un estudio objetivo haga ningún daño. En todo caso, pueden ser objeto de lectura y consideración o simplemente ser ignoradas; pero bueno, en eso no entro que no conozco cuál es el procedimiento a seguir.

Ahora bien, que hayamos llegado al punto en el que un tribunal considere normal que los mandos alteren informes sin que eso constituya delito alguno... Que ese sea el estado de las cosas... Me remite de nuevo a la pregunta "¿quién me asegura el más mínimo rigor en el proceso judicial del 11-M?"; y, lo que es más, ¿quién me asegura el más mínimo rigor en cualquier proceso judicial?

Al fin y al cabo, tal como recoge la propia sentencia la "mutatio veritatis" -mutación de la verdad-, por lo que se ve, no es un delito. Al menos en este caso.


Y quizás para mí aún lo peor sea cuando aluden a causas de "opinión pública".
"El hecho de que apareciera en el piso de un miembro de ETA una pequeña cantidad de ácido bórico, sustancia que tiene varios usos domésticos y que sólo suele vincularse en el ámbito delictivo con el corte de la droga", añade, "nada iba a aportar, en principio, a la investigación de un delito de terrorismo, y en cambio sí iba a generar confusión y turbiedad en la investigación y en la opinión pública".
Vale. El ácido bórico no relaciona el atentado con ETA. Tiene muchos usos domésticos y tal y cual. Nada que añadir. Pero.... ¿qué es esto de valorar si va a añadir o quitar confusión a la opinión pública? ¿Los procesos judiciales se rigen por lo que salga en los periódicos?

Yo no entraré en valorar la sentencia, ni la actuación judicial, ni siquiera entro en valorar la actuación de ninguno de los policías. Ni del perito ni de los mandos ni de ninguno y estoy convencido que la Policía y los Cuerpos de Seguridad del Estado hacen una magnífica labor diaria y merecen todo el reconocimiento y respeto. No pretendo hacer ninguna valoración, juicio ni atacar el buen nombre de nadie. No pretendo poner en tela de juicio el desempeño de nadie. En definitiva, tan sólo expreso una opinión como ciudadano profano en la materia.

Ahora bien, a cualquiera que visite este blog, ¿de verdad todo esto no parece un completo despropósito?

Es más, permítanme añadir una pregunta dirigida a los propios jueces de este caso:

Doy por hecho su buena fe, doy por hecho su buen hacer y no lo estoy cuestionando en absoluto. Tan sólo hago una pregunta: ¿Creen que es normal que sea así? O más exactamente, ¿no creen que las leyes deberían penar estas actuaciones? Seguramente la respuesta no es tan simple como un sí o un no, pero a mí me encantaría conocer las opiniones de los expertos sobre el particular, porque realmente esto sí que me ha generado confusión. Estoy... A cuadros.

***
Las citas de este post se corresponden con fragmentos de la fuente enlazada al inicio del mismo.