sábado, 5 de mayo de 2007

¡Que lo suelten, que lo suelten!

De Juana Chaos, ese hombre. Ese hombre que se ha convertido en un modelo a seguir de todos los que caen en la trena. Ese hombre, ídolo de masas que ha marcado el camino para todo aquel que cree que lo del trullo es muy duro de llevar y quiere que lo suelten. Ha ganado un fiel más en su religión adietaconjamón: Julián Muñoz.

Y yo digo que todos los hermanos y hermanas y hermanitos y hermanitas y sobrinos y sobrinitas debemos de ser iguales en este mundo.

Yo digo que la LEEEEEEY debe de ser igual para todos los que debe de ser igual, que no es para todos; pero eso qué más da.

Yo digo que la cárcel es un lugar muy sucio y muy feo donde están los mindunguis. Los terroristas, asesinos, extorsionadores que celebran las muertes de cada una de sus víctimas, que quieren romper el Estado de Derecho, que se mean en la dignidad humana y sesgan vidas como quien pela pipas sólo por el placer de chulear a todo el mundo y poder presumir de que se les teme NO MERECEN ESTAR EN LA CARCEL después de pagar el duro precio de hacer la dieta del jamón.

Así que, yo digo que es la hora de que los presos se levanten (o mejor dicho, se tumben) y se pongan a hacer dietas de jamón y de queso y de mortadela y de chorizo y de chuletas de cerdo, que oigan no vean ¡qué duro es comer a diario!, y reivindicar su NUEVO DERECHO A SALIR DE LA CARCEL CUANDO LES DE LA REAL GANAAAAAAA, que para eso están las leyes.

Eso es todo, amigos y amigas. Eso es todo. Por el DERECHO DE JULIAN A SER LIBERADO DE LA OPRESION DEL ESTADO ESPAÑOL COMO LO FUE EL SANGUINARIO TERRORISTA DE JUANA gritemos todos juntos:

¡QUE LO SUELTEN, QUE LO SUELTEN!



Gracias, amigos, gracias.