viernes, 5 de junio de 2009

Pepiño se burla de todos los españoles

Pepiño es amiguito de D. Antonio (Rubalcaba). ¿Qué digo amigos? AmigÜitos... Con diéresis, que así son aún más amigos... Son como el mar y la brisa (una continuo poético permanente), como Tom y Jerry, como uña y carne. Son como... el pipí y el popó, ¿qué sería del pipí sin el popó o viceversa?

Son tan, tan, tan, tan amigos, que a D. Antonio (Rubalcaba) jamás se le ocurriría reprender a Pepiño sino fuera una reprimenda consensuada, con cariño, casi más que cachete, una collejilla entre bromas en la taberna.

¡Pero la cosa va más lejos! Aquí no hablamos de un par de pendones solitarios, un par de riendas díscolas que intenten llevar al gobierno por torticeros vericuetos. ¡NO! Estamos hablando de un todo único, pendones, mulas y camino, todo es lo mismo.

Dice Rajoy que España se merece algo más que Pajines, Blancos y Aídos... Sr. Rajoy, se equivoca usted en sus apreciaciones. No existen las Pajines, los Blancos ni las Aídos. Existe el omnipresente, omnisciente, todopoderoso ZAPATERO, que es uno y liberador de las mujeres. Que ES, porque él ES padre, hijo, hija, tonto, tonta, inútil y acémila, pero ES, todo al tiempo con sus ministros y ministras cuota. Y todo lo hacen con el mismo paso, con la misma idea luminosa. Así, cuando Pepiño desvela, sin vergüenza ni decencia, los datos de los efectivos que protegen a Aznar; con la misma desvergüenza e indecencia, ZAPATERO, con Rubalcaba, con Pepiño, todos personas diferentes pero todos un solo YO, orquesta una autoreprimenda, calculada y ya SABIDA - que no prevista (porque prever supondría pensar, y EL no piensa - así nos va -).

¿Y son estos tíos a los que votan millones de españoles?

Toda la noticia en: Blanco se desautoriza a sí mismo.