miércoles, 10 de junio de 2009

Análisis de las elecciones europeas del 7J-09

Llevo días dándole vueltas a la única idea que tengo clara de estas elecciones: Que han sido una clara victoria del PP. Pero sobre esta idea me han rondado otras paralelas, convergentes, divergentes,... Y una larga serie de ideas puntuales, que aparecían y desaparecían de mi cabeza como leds luminosos intermitentes.

Pero después de mirar el mapa de los resultados electorales y leer distintos análisis (merecen y mucho la pena - por orden alfabético -, Anghara, Carrero-Blanco y Miguel Ángel Rodríguez) me he reafirmado en la idea primigenia, la que tuve el domingo por la noche cuando empecé a tabular los resultados y compararlos con los de otros comicios y he desechado varias ideillas luminiscentes que no tenían consistencia pero que amenazaban con deslumbrarme:

El PP ha ganado las elecciones y estos resultados suponen un importante avance electoral.

El vuelco electoral que se ha producido es muy importante. Con un PSOE que en las últimas generales había aumentado su respaldo, y que heredaba la victoria de los anteriores comicios europeos, el PP ha ganado las elecciones europeas en España.

El aspecto más negativo o preocupante que se observa en esta victoria en cambio es bien claro: El PP no ha ganado nada más que 200.000 votos, mientras que ha sido el PSOE el que ha perdido 700.000. El PP debería hacer un ejercicio de autocrítica y valorar cómo es posible que sólo consiga aumentar 200.000 votos.

La respuesta a esta cuestión sobre el aumento moderado de voto para el PP ya la apunté en su día, y coincide esencialmente con lo que señala Anghara hoy sobre el particular. Y el PP haría bien en tomar buena nota de ello.

Hay que tener en cuenta además la elevada abstención. Coincido plenamente con Anghara en que la abstención no ha sido sólo de izquierdas, y me pregunto cómo es posible que la derecha con la que está cayendo no haya ido a votar en masa. Pero también comparto con Carrero-Blanco su observación sobre la imprudencia de lanzar las campanas al vuelo, porque tanto la abstención puede ser mayoritariamente de un color como de otro y previsiblemente los que se quedaron ahora en casa no lo harán en las elecciones nacionales o autonómicas.

Y, cuestión añadida es que el socialismo está en horas bajas en Europa. No sorprende. Pero cuidado, el discurso del desgaste de los gobiernos al que ha pretendido agarrarse Zapatero es FALAZ e INCONSISTENTE. No se puede echar la culpa de la crisis a los que estaban antes, sostener que el que va por buen camino es uno y al mismo tiempo hablar de desgaste. ¿De qué desgaste hablan si parten de la base de que lo están haciendo bien? ¿O es que es una forma de reconocer que lo están haciendo mal?

Rajoy se mantiene estable, incluso ha crecido algo y si efectivamente, son ciertos los rumores a los que apunta Anghara en su blog puede que al fin se haya situado en el camino a la Moncloa. Ahora bien, el trayecto que queda por andar aún es largo y no todo va a ser un camino de rosas.

ACTUALIZACION:
Interesante análisis el de Miguel Barrachina sobre el efecto del papel de los sindicatos.