jueves, 21 de mayo de 2009

Muertos, sí; pero no todos

Algunos son cansinos con esto del 11-M, una pelmacería insana, sin duda. Si total... Ya sabemos toda la verdad. ¿A qué viene tanto interés por dar la matraca sin respetar ni a los muertos? Dirán ustedes. Y seguro que creen que dicen bien.

Lo que sucede es que cuando ciertos muertos no están tan muertos como se decía, ya ni a los muertos se les puede respetar como antes.




Tristemente, otros muertos, las víctimas, sí lo están. Muertos como los de antes, como los de siempres. MUERTOS. Asesinados por verdugos sin decencia, olvidados por gente sin moral. Desde entonces no han regresado de sus tumbas, ni se les espera. Cortaron sus vidas de raíz, de forma brutal y no han tenido ni el interés de la gente por saber la verdad porque molestan. Sus nombres expuestos a la luz, no para guardar respeto y dedicar un instante a recordar el sufrimiento, no para recargar el alma con valores que combatan la barbarie, la vileza y la sinrazón del terrorismo, no para honrarlos; sino expuestos a la luz del morbo. Pasen, pasen y vean... Porque interés por hacerles justicia, no hay.

Y si no... Estén atentos a las noticias de estos días. Verán, les anticipo lo que va a pasar: Nadie va a reabrir el caso, nadie va a dimitir, los del NO a la Guerra, no van a unirse a los de Queremos Saber... Nada. No va a pasar nada... Las víctimas seguirán muertas, y seguirá sin importarle a demasiada gente.